viernes, 16 de octubre de 2015

Hija

Justo cuando te tuve entre mis brazos supe que eras mía, que necesitabas de mi amor y cuidados, que yo debía tomarte de la mano y enseñarte a caminar en medio de este mundo loco, que yo debía ser tu fuerza cuando te sintieras débil y tu pañuelo cuando lagrimas mojaran tus ojos.
Ese día entendí que el amor existe y es un lazo que se forja cuando un padre se pierde en la inmensidad de los ojos de su hija, cuando tu pequeña mano toma la mía y me haces temblar con tu risa; ese día mi pequeña Sofia entendí que ser papa es mucho mas que 4 letras y 2 silabas, que en su lugar es una tarea de tiempo completo que me llevara a ser tu roca cuando te sientas débil y que la distancia no importa pues tan solo es temporal, que un día volverás a los brazos de tu padre y de nuevo escucharas las palabras mas profundas que debería decir un ser humano.... Te amo hija mía y cuanto te he extrañado.

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