Heaven sent you to me
We are accidents waiting,
Un poco de poesía y sentimiento, palabras de amor y desamor, sueños y deseos, pasión, locura y desenfreno... porque no todo en la vida puede ser blanco y negro, hay que dejar espacios para el amor y el desamor, para los encuentros y desencuentros
Con fecha de hoy, retiro mis tropas en pie,
Me desentiendo de todo lo que invadí.
Nos veremos las caras en la tierra de nadie,
Allí donde un ángel nos invita a entrar.
Dejamos atrás la ocupación,
Dejamos atrás la invasión.
Ahora, libres y sin amarras,
Hacia un nuevo destino nos llevará.
En la tierra de nadie, allí se decide,
Si continuamos juntos o nos separamos.
Pero mientras estemos unidos,
Nada podrá detenernos.
El paraíso en ruinas, se alquila hoy,
Es un lugar donde todo es posible.
Aquí podemos reconstruir lo que una vez fue,
Y juntos vivir la vida que anhelamos.
Eres como el agua, mi amor, difícil de describir
Aunque mis palabras traten de hacerlo, siempre quedan cortas
Puedo decir que eres dos partes de hidrógeno, una de oxígeno
Pero eso no es más que química, no lo que realmente eres
Como la agua cambias
Eres líquida normalmente, pero te vuelves una roca congelada
Efimera cuando te vaporizas, cambiando tu humor constantemente
Puedo decir que sacias mi sed, pero eso es solo un deseo mundano
Quisiera sumergirme en ti, pero tal vez nunca llegue a tu esencia
Dejarme Llevar
Quizás pueda flotar, simplemente dejarme llevar
Pero eso sería superficial, no reflejaría lo que eres
Eres como el agua, fluyes constantemente, nunca te quedas quieta
La misma cada día, aunque siempre diferente, es por eso que me fascinas
Fascinación Eterna
Eres un misterio, como el agua, imposible de conocer por completo
Pero esa es la belleza, nunca te cansaré de ver
Eres como el agua, mi amor, y te amaré por siempre
Fascinante, hermosa, eres como el agua, mi eterna pasión.
Cuando llegue el momento de mi partida
Háganme un favor, despréndanse y déjenme ir
Comprendan que es necesario, tengo sueños nuevos
De cosas por ver y hacer, sin miedo a la pérdida.
No me encadenen con sus lágrimas
Sean felices, hemos pasado tanto tiempo juntos
Les di mi amor, fue un regalo hecho con cariño
Ustedes no adivinarán cuánta alegría me dieron.
Les agradezco por todo el amor que recibí
Pero mi tiempo de decir adiós ha llegado
Ha llegado mi momento de viajar solo
Y si se sienten tristes por mi, háganlo por un rato nada más.
Recuerden que les quiero con todo mi ser
Y aunque esté lejos, siempre estaré cerca
En cada pensamiento y cada recuerdo feliz
Serán mi hogar, mi lugar, mi eterno hogar.
Ven, clama mi alma,
libérame de todo lo que me acosa.
Llévame al vacío profundo,
donde nada más importe.
Salvadme de esta agonía,
de este dolor que no cesa.
Oh muerte, toma mi vida sin demora,
cansado estoy de la mascarada.
En tus brazos hallo la paz que añoro,
el silencio que calma mi alma devorada.
Bendita muerte, único consuelo,
libérame de este mundo de desvelo.
Llévame al descanso eterno que anhelo,
lejos del dolor, lejos del desconsuelo.
Señora de la noche, déjame partir,
llevame lejos de la luz que agota mi ser.
Solo en tu oscuridad encuentro mi existir,
y en tus brazos, la paz que quiero volver.
Una vida es poco más que un decena de años,
un suspiro en la inmensidad de la existencia,
un momento fugaz, un destello en el océano,
un legado que construimos en nuestra presencia.
Un año es más que trescientos sesenta y cinco días,
es un ciclo que nos marca el tiempo que pasó,
un recuerdo, una experiencia, un aprendizaje,
que nos muestra que la vida no se detuvo.
Un día es más que veinticuatro horas,
una oportunidad de ser felices y de amar,
un abrazo, una risa, una mirada,
que nos invita a disfrutar.
Una hora un poco más de sesenta minutos,
un instante que nos muestra que todo puede cambiar,
un sueño, un proyecto, una meta,
que nos impulsa a avanzar.
Un minuto más que los sesenta segundos que le conforman,
un lapso de tiempo que puede ser eterno o fugaz,
un beso, una lágrima, un adiós,
que nos recuerda lo que en la vida es capaz.
Al final un segundo no es más que una fracción de tiempo,
y el tiempo es tan solo una medida abstracta,
una que nos recuerda que somos finitos,
y que la vida es solo una oportunidad concreta.