Por años soñé con tu sonrisa,
imaginé tu cuerpo y tu figura,
anhelé tu aliento y tu presencia,
sintiendo tu respirar con locura.
Siempre a un paso, siempre a una sonrisa de distancia, creyéndote ajena pero sintiéndote propia, hasta que por fin, llegó el momento, en que el destino nos juntó en la misma historia.
Ahora que estamos juntos, sin esa distancia que nos separa, puedo sentir que el amor nos une con fuerza, que cada sonrisa, cada gesto, cada mirada, nos llevan por un camino lleno de belleza.
Así que toma mi mano, ven conmigo, recorramos juntos este camino nuevo, dejemos atrás el pasado y los temores, y disfrutemos juntos cada momento, cada destello.
No hay comentarios:
Publicar un comentario