lunes, 23 de febrero de 2015

Palabras para una hija ausente.

Sabes hija, quisiera expresarte tantas cosas, pero a tu corta edad dudo aun que las comprendas, pero ojala algún día, si mis palabras te alcanzan, sabrás que este mundo no es aquel sitio cómodo y tibio como en el que flotaste durante nueve meses en el vientre de tu madre, no, este lugar es mas oscuro y frio, pero aun así deja lugar a la esperanza, una palabra que quizá suene distante y hasta un poco abstracta, pero que dista mucho de serlo, pues si no fuera por ella no estaría escribiéndote confiando en que algún día cuando seas mayor quizás logres comprenderme.
 
Es cierto, quizás te preguntes si acaso te ame lo suficiente para haber estado junto a ti, cuando viniste al mundo y con tus ojitos viste por primera vez la luz, o cuando con tus pequeñas manitos exploraste tu entorno buscando algo de que aferrarte, o porque en las noches no fui cerca a tu cama para calmarte cuando con tu único lenguaje conocido, pedias que te dieran tu tetero o que cambiaran tu pañal, ya lo sabes, yo me quede aquí y tu allá, me quede esperándote con tu ropa, tus juguetes y tus pañales, confiando que quizá algún día pueda verte y tomarte entre mis brazos, cargarte y decirte cuanto te amo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario